Los científicos dedicados a la adaptación de organismos vivos para la tecnología de robots han desarrollado un cyborg de una raya hecho a partir del corazón de una rata que puede nadar y responder a las señales de luz, informa el estudio, publicado en la revista ‘Science’.

De acuerdo con los creadores, el pez tiene un cuerpo de goma y utiliza células musculares tomadas de una rata junto con una columna vertebral de oro microfabricado para imitar los patrones de nado ondulantes de una raya.

 

 

El proyecto presuntamente proviene del deseo del investigador de la Universidad de Harvard (EE.UU.), Kit Parker, de crear un corazón artificial. Según él, este experimento es un “ejercicio de entrenamiento” para ese objetivo, que ha logrado realizar con su colega de Harvard, Sung-Jin Park.

Detallando el inusual ‘frankenfish’, los investigadores afirman que el avance es un paso más en el camino hacia la construcción de tecnología multinivel que combina elementos del sistema nervioso con la mecánica.

“Este trabajo abre el camino para el desarrollo de las criaturas artificiales autónomas y adaptativas, capaces de procesar múltiples entradas sensoriales y producir comportamientos complejos en sistemas distribuidos”, señala el estudio.