En 2018, el British Medical Journal publicó el caso médico de un hombre de 34 años que ingresó en una sala de emergencias de Cooperstown, Nueva York, con cefaleas en trueno, un tipo particularmente insoportable de dolor de cabeza que puede ser signo de hemorragia cerebral, informó el portal ‘Gizmodo’. Sus síntomas incluían arcadas y dolor intenso de cabeza y cuello. El hombre asoció su angustia con un concurso de comer chiles picantes que tuvo lugar días antes y en el que consumió un solo Carolina Reaper, el chile más picante del mundo según Guinness World Records, de acuerdo con ‘Gizmodo’.

Afortunadamente, un caso como este es muy raro. “El riesgo es mínimo”, dice Paul Rozin, doctor en psicología de la Universidad de Pensilvania que se especializa en la cocina y su papel en la sociedad. Rozin ha estudiado el atractivo único de los chiles desde principios de los años 80.

El efecto dañino del consumo de chiles no se ha estudiado en profundidad, dice Rozin. Algunos comensales experimentan inflamación del tracto digestivo y otros vomitan al consumir una carga de picante que no pueden soportar. Pero Rozin cree que si los chiles fueran perjudiciales, no se comerían en tantas partes ni serían cruciales para las cocinas de varias culturas.

Richard Nass, otorrinolaringólogo y profesor asociado en la Escuela de Medicina de NYU, dice que los efectos de un chile muy picante en el cuerpo pueden ser desagradables, pero generalmente son temporales y menores. “Es posible que se rompa el revestimiento de la mucosa [del sistema digestivo] y que el reflujo ácido llegue a la garganta”, explica Nass. Tales problemas pueden tratarse con medicamentos de venta libre, paciencia y unos días de dieta moderada. “Es un buen momento para el pollo y el arroz”, dice.

Noah Chaimberg, chef y fundador del distribuidor de salsa picante ‘Heatonist’, con sede en Brooklyn, recomienda productos lácteos, como crema batida y helado, para aquellos que no soporten la sensación de ardor después de una comida picante. La capsaicina es soluble en lípidos y será absorbida por la grasa en estos alimentos, dice.

Cuando tienes un “mal viaje” tras comer un chile, generalmente lo puedes resolver en casa. Aun así, ha habido algunos incidentes extraordinarios de sobredosis de chile que requirieron medicina de emergencia y que han sido documentados en distintos casos médicos. (Un caso médico es el informe de un incidente aislado que los médicos consideran inusual o suficientemente interesante como para documentarlo para la comunidad médica).

Una tomografía del hombre con cefaleas de trueno mostró signos de síndrome de vasoconstricción cerebral reversible, una condición rara que resulta de un endurecimiento repentino de los vasos que suministran sangre al cerebro y causan dolores de cabeza monstruosos. Los médicos le dieron el alta después de unos días de tratamiento y controlar los síntomas. Sin una afección médica subyacente, concluyeron que la causa fue su reacción al chile.

El Carolina Reaper, el tipo de pimiento que comió, tiene un promedio de picor de 1,6 millones de unidades Scoville, aunque se han registrado chiles de hasta 2,2 millones. La escala de Scoville mide la concentración de capsaicina, el irritante de los chiles que les otorga su pungencia. En comparación, los chiles serranos tienen de 10.000 a 20.000 Scovilles y los jalapeños de 2500 a 10.000.

Un hombre de California de 46 años se atrevió a participar en un concurso de comida en 2016 y consumió una hamburguesa sazonada con puré de Chile Fantasma, un tipo que alcanza el millón de Scovilles. Terminó en el departamento de emergencias de un centro médico de Oakland con una rasgadura de 2,5 centímetros en su esófago. Los médicos lo operaron inmediatamente y el hombre pasó 23 días en el hospital, 14 de ellos intubado. Todo poruna hamburguesa.

En 2014, un hombre de 45 años ingresó en una sala de emergencias de Charleston, Carolina del Sur, quejándose de dificultad para orinar y “trozos rojos” en su orina. “El paciente dijo que orinaba ‘pimientos rojos’ cuando comía alimentos picantes”, según el informe del caso. Un ultrasonido reveló una fístula enterovesical, una ruptura del límite entre el intestino y la vejiga, canalizando desechos digestivos hacia la vejiga del hombre.

Tales incidentes son anecdóticos, pero hay una razón por la cual los chiles se perciben commo dañinos y ponen al cuerpo en apuros: la capsaicina se une a ciertos receptores de dolor de la nariz, la boca y la piel. El sudor, el enrojecimiento de la piel y la salivación que siguen son parte del sistema que tiene el cuerpo para expulsar toxinas dañinas. Si bien no se han realizado estudios para validar esa noción, las reacciones corporales extremas, como las anteriores, son probablemente el resultado de la ingesta extrema de capsaicina. “Por lo general, es la reacción del cuerpo al chile lo que causa daño”, dice Rozin.

¿Por qué comemos un alimento que literalmente causa dolor? “Es como una montaña rusa”, dice Rozin. “Inicialmente, parece peligroso y puede tomar un tiempo adaptarse a él, dependiendo de cada persona. Pero incluso si eres consciente de que no te hará daño, lo haces por la emoción”.

En los últimos años, ese deseo de pasarlo mal al comer ha llevado a los botánicos a competir para crear el chile más picante del mundo.