El 28 de enero de 1959, un grupo de nueve estudiantes soviéticos fueron de excursión a los montes Urales, pero nunca regresaron. Tras la denuncia de su desaparición se organizó un operativo de rescate. Sus cuerpos fueron encontrados en la ladera oriental de la montaña Otorten o Jolat Siajl (que en idioma mansí significa ‘Montaña de los Muertos’), en febrero de ese año. Las circunstancias en que los jóvenes encontraron su muerte ha sido un gran misterio durantes décadas.

Los investigadores soviéticos llegaron a la conclusión de que el deceso de los estudiantes fue provocado por “una fuerza mayor a la que el grupo de turistas no pudo resistir”. Al menos esa era la versión oficial del caso desclasificado.

Las autoridades rusas finalmente han confirmado la razón de la muerte de los excursionistas. Durante una rueda de prensa, organizada por el diario ‘Komsomólskaia Pravada’, Andréi Kuriakov, subdirector de la Oficina del Fiscal General en el Distrito Federal de los Urales, ha anunciado que la tragedia se debió a una avalancha y el hecho de que los jóvenes no pudieron encontrar la tienda de campaña tras abandonarla debido a la poca visibilidad, informó ‘RT’.

Sin embargo, la versión oficial no explica ninguna de numerosas inconsistencias del caso. Ya que algunos de los cuerpos poseían graves quemaduras, costillas y cráneos rotos. Además algunos de ellos no tenían ojos, ni lengua. La ropa de los turistas poseían altos niveles de radiación. Caso que se mantuvo clasificado como alto secretos hasta la década de 1970.

 

 

Desde hace mucho tiempo, se han observado extrañas luces en la montaña y esa misma noche, controladores aéreos, reportaron la presencia de objetos desconocidos en el área. Entre el material recogido en el área del incidente, también se encontró una fotografía tomada por los excursionistas de estas esferas luminosas.

 

 

Hasta el día de hoy, hay quien atestigua que misteriosos objetos brillantes color naranja sobrevolaron la montaña esa noche. Además las autoridades soviéticas recuperaron un fragmento de metal desconocido, que posiblemente provenía de estas aeronaves.

 

 

Además, el 02 de febrero de 2016, se realizó una conferencia con mocito del 50 aniversario del famoso incidente. Donde se revelaron fotografías de las luces, tomadas desde el interior de una de las tiendas de campaña de las víctimas, que habían permanecido ocultas. Además de una nota escrita por una de las alpinistas de nombre Ludmila Duvinina, que decía, “Ahora sabemos que el hombre de las nieves, sí existe.”

 

 

Y unos meses antes de la rueda de prensa, ya se había filtrado otra fotografía del caso, la cual muestra a un extraño ser humanoide de gran tamaño, rondando el campamento. También se encontraron enormes huellas en la nieve, que no podrían corresponder a los jóvenes. Posiblemente, un ser que podría estar vinculado a los OVNIS vistos esa noche.

 

 

Los reportes oficiales indican que habían árboles quemados en la zona.

Todas ellas, evidencias que no coinciden con la nueva versión oficial del gobierno ruso, de que la muerte de los 9 excursionistas fue provocada por una avalancha. por lo que el misterio, está aún muy lejos de ser resuelto.