Uno de los factores clave que debe resolverse en programas de colonización lunar es cómo alimentar de energía a estas colonias. En concreto, se trata de suministrar continuamente electricidad a las instalaciones para producir oxígeno. Científicos de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Israel, han desarrollado un proyecto para generar energía en la Luna y lo han propuesto a la NASA. La idea contempla el uso de numerosos paneles fotovoltaicos colocados de una forma muy concreta en la superficie del satélite terrestre, según informa el portal Phys.org.

Según el profesor universitario Jeffrey Gordon, para crear bases lunares habitables con energía fotovoltaica renovable se necesitan plantas que extraigan oxígeno continuamente del suelo lunar. Para ello hacen falta fuentes que suministren energía ininterrumpidamente sin la necesidad de almacenarla, cosa que es imposible lograr desde la Tierra. La energía solar es el único recurso renovable disponible en la Luna, sugiere el científico en su artículo publicado recientemente en Renewable Energy.

Anteriormente, la NASA propuso utilizar energía nuclear. Otra sugerencia ha sido montar baterías que acumulen energía. Según Gordon, es mucho más económico y práctico prescindir de la propuesta de la NASA y montar placas de baterías solares que deben estar ubicadas a lo largo de una latitud lunar cercana a los polos. Entonces formarían un anillo, gran parte del cual siempre estaría en el lado del día y, por lo tanto, generaría continuamente electricidad. Además, el plan de Gordon supone tirar líneas eléctricas a fábricas y asentamientos en la Luna que deberían ubicarse cerca de las regiones polares. Esta idea utiliza una combinación única de varios factores: la ausencia de atmósfera lunar, una inclinación cercana a cero del eje polar de la Luna con respecto al plano eclíptico y un diámetro lunar pequeño.

“Mi solución tiene una masa específica muy inferior a la de todas las alternativas formuladas hasta ahora, es decir, una cifra récord de kg/kW, un dato clave para que las instalaciones lunares sean asequibles y viables, ya que los costes de puesta en marcha e instalación superan actualmente el millón de dólares por kilo”, explicó Gordon. “Nuestra nueva estrategia es 100 veces más rentable que la solar con almacenamiento de batería. También es, al menos, seis veces superior a la solución que ahora contempla la NASA de reactores nucleares que impulsan turbinas y generadores convencionales”, sostuvo.