Producir una energía similar a la que se genera en el Sol podría liberar al planeta de las energías contaminantes y no renovables, motivo por el cual en distintas partes del mundo avanzan diversas investigaciones y pruebas para conseguir replicar en la Tierra esta fusión nuclear.

Con la intención de acelerar el proceso, que en el Sol tardó millones de años, de generar helio a partir del hidrógeno, se recurrió a dos tipos de hidrógeno pesado, como el deuterio y el tritio. Su combinación es la que produce helio y un neutrón energético.

Sin embargo, para que la fusión se produzca, es necesario alcanzar una temperatura de 100 millones de grados, algo a lo que los científicos lograron acercarse gracias al desarrollo de dos métodos. Uno de ellos es el confinamiento inercial, proceso que utiliza potentes láseres para calentar y presurizar un material y hacen que los gránulos de combustible finalmente exploten.

El otro procedimiento es el confinamiento magnético, que utiliza imanes para presionar el plasma de las paredes de su contenedor, de modo que se pueda calentar a altas temperaturas por métodos externos. Aunque obtener energía a partir de la fusión nuclear es un proceso que aún está en camino, lograrlo significaría alcanzar una fuente de energía inagotable y limpia.

Uno de los países que trabaja en este tipo de tecnología es China, que planea finalizar antes de fin de año el desarrollo de un sol artificial que tiene como objetivo generar energía renovable y casi infinita. Para ello, recurrirá a una fusión nuclear controlada, con la que intentará repetir el proceso que se da en estrellas como el Sol.

El proyecto, bautizado como HL-2M Tokamak, busca conseguir que la temperatura del plasma supere los 100 millones de grados. Por su parte, investigadores del alemán Instituto Max Planck de Física del Plasma lograron que su reactor estelar llevara la temperatura del plasma a 40 millones de grados.

Además, Europa y Japón construyen de manera conjunta el reactor Tokamak JT-60SA, que también buscará generar energía limpia y renovable pero enfrenta el reto de alcanzar los 100 millones de grados de temperatura.