Una sorprendente imagen de una galaxia espiral que se ubica a unos 67 millones de años luz de la Vía Láctea deja en evidencia la vasta y compleja estructura de su campo magnético, que se cree está relacionado con la formación de estrellas y la explosión de supernovas, según un estudio publicado esta semana en la revista ‘Astronomy & Astrophysics’.

El mapeado del campo magnético de la galaxia denominada NGC 4217 fue posible gracias a los datos recabados por un equipo internacional de astrónomos usando radiotelescopios en Nuevo México (EE.UU.) y Países Bajos. Los especialistas señalan que dicha estructura invisible en forma de X abarca una extensión de unos 22.500 años luz en el espacio alrededor de la galaxia, extendiéndose mucho más allá de su disco.

“NGC 4217 es de particular interés para nosotros”, señaló la astrónoma y física Yelena Stein, del ‘Centro de Datos Astronómicos de Estrasburgo’. “Esta imagen muestra claramente que cuando pensamos en galaxias como la Vía Láctea, no debemos olvidar que tienen campos magnéticos”, agregó. En general los campos magnéticos son campos invisibles que ejercen una fuerza sobre partículas que son magnéticamente sensibles, explican los científicos.

Mediante la detección en la Tierra de rayos cósmicos, que son partículas subatómicas que viajan por el espacio, los astrónomos pudieron notar la presencia de estos campos. Además de medir la fuerza de la emisión, también determinaron la forma en la que se orientan las líneas de los campos magnéticos.