Un grupo de brillantes luces fueron captadas a las afueras de la ciudad de Phoenix Arizona, la tarde del pasado 30 de abril.

Objetos que interactuando entre sí y desaparecen sin dejar rastro alguno. Pero que fueron grabados nuevamente esa misma noche, en mayor número.

En un cielo completamente despejado, es evidente que no pueden ser estrellas o cualquier otra explicación convencional. Además, por la reacción de los testigos, es claro que no nunca habían visto algo similar.