Un grupo internacional de científicos ha proporcionado evidencia de un episodio extremadamente violento ocurrido en la Vía Láctea, que involucró cientos de miles de explosiones de supernova.

Gracias la cámara infrarroja HAWK-I del Very Large Telescope (VLT) del ‘Observatorio Europeo Austral’, ubicado en el desierto chileno de Atacama, se ha podido observar detalladamente, a través de las nubes de polvo cósmico de la zona central de nuestra galaxia, revelando el proceso de formación de estrellas en esa área. Los investigadores sugieren que la formación de estrellas no ha sido continua, por el contrario señalan que el 80% de ellas se formaron en el pasado remoto de la Vía Láctea, entre 8.000 y 13.500 millones de años atrás. Tras otros 6.000 millones de años apenas nacieron estrellas.

 

 

Sin embargo, este periodo de improductividad llegó a su fin con la aparición de una intensa explosión de formación de estrellas hace unos 1.000 millones de años. “Este estallido de actividad, que debió dar como resultado la explosión de más de 100.000 supernovas, fue probablemente uno de los eventos más energéticos en toda la historia de la Vía Láctea”, sostiene Francisco Nogueras-Lara, del Instituto Max Planck de Astronomía (Alemania) y líder del estudio.

En este tipo de explosiones de formación estelar nacen muchas estrellas masivas, que tienen una existencia breve: queman su combustible, el hidrógeno nuclear, mucho más rápido que las estrellas de menor masa y culminan su vida con violentas explosiones de supernova. Los resultados de las observaciones han sido publicados en la revista Nature Astronomy.