La agencia espacial de China, presentó una ambiciosa hoja de ruta para sus futuros programas de exploración lunar, incluido un puesto de avanzada científica internacional, con el objetivo de sentar las bases para una futura base permanente en el satélite natural. Al respecto, Wu Weiren, académico de la Academia China de Ingeniería, dijo que el siguiente paso en el programa lunar del país, es la misión robótica Chang’e 6, que descenderá en el lado oculto de la luna, recogerá muestras de la superficie y las traerá de vuelta a la Tierra. Po lo que será la primera vez que el hombre obtenga muestras de ese lado del satélite natural.

Después de Chang’e 6, la sonda robótica Chang’e 7 se enviará a descender en el polo sur de la luna para buscar agua y otros recursos, necesarios para la futura colonización. “La misión Chang’e 7 está lista para buscar rastros de agua en el polo sur, investigar el medio ambiente, el clima y examinar su relieve. La sonda llevará una nave encargada de volar a pozos en la superficie lunar para buscar hielo. También se le asignará la tarea de detectar los recursos naturales debajo de la superficie del polo sur. Además, los planificadores de misiones están considerando si podemos usar la sonda para cavar en la superficie, y comprobar las estructuras y la composición subterráneas.” Wu Weiren académico de la Academia China de Ingeniería.

El siguiente paso es el Chang’e 8, que alunizará cerca de Chang’e 7, los componentes de las dos misiones como los orbitadores, equipos, rovers y detectores, trabajarán juntos para formar el prototipo de un puesto avanzado científico robótico. A largo plazo, el puesto avanzado será una plataforma para la colaboración internacional en la exploración lunar. De acuerdo con las autoridades chinas, se abrirá el proyecto a naciones extranjeras para diseñar, construir, y gestionar esta instalación, así como a compartir sus datos y hallazgos. Hasta ahora, tanto Rusia, como los Emiratos Árabes Unidos, ya se encuentran trabajando con China en el desarrollo de las misiones.

Desde que dio a conocer su programa lunar en 2004, la potencia asiática ya ha lanzado cinco sondas robóticas. La cuarta de ellas, Chang’e 4, descendió en el lado oculto de la luna en enero de 2019, convirtiéndose en la primera nave espacial en estudiar de cerca la poco conocida región lunar.