A casi dos meses de que el Departamento de Defensa de EE.UU. confirmara la creación de un grupo de trabajo para estudiar los fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), varios científicos han hecho un llamado para que dichos fenómenos sean estudiados más a profundidad, recoge ‘Space’.

El establecimiento del Grupo de trabajo sobre fenómenos aéreos no identificados (UAPTF, por sus siglas inglés), cuya misión es “detectar, analizar y catalogar” los ovnis que “puedan representar una amenaza potencial para la seguridad nacional de EE.UU.”, fue aprobado el 4 de agosto por el vicesecretario de Defensa estadounidense, David L. Norquist. “Ciertamente, creo que los UAP merecen ser estudiados, al igual que lo haríamos con cualquier otro problema de la ciencia”, indicó Jacob Haqq-Misra, astrobiólogo del Instituto de Ciencia Espacial Blue Marble en Seattle (Washington).

 

 

Haqq-Misra —que ayudó a organizar el taller interdisciplinario patrocinado por la ‘NASA TechnoClimes 2020’, que buscaba priorizar y guiar futuros estudios teóricos y observacionales de tecnomarcadores no radiales— se definió como “agnóstico” en lo relativo a “cualquier hipótesis particular que pueda explicar los UAP”. Asimismo, el experto aseguró que su conocimiento sobre los UAP proviene del dominio público, como los videos publicados recientemente por la Marina de EE.UU. o los comentarios al respecto del Departamento de Defensa, pero, por lo demás, señaló que no ha realizado ninguna investigación propia sobre el tema.

Por su parte, Philippe Ailleris, controlador de proyectos en el Centro de Tecnología e Investigación Espacial de la Agencia Espacial Europea en los Países Bajos y uno de los responsables del Esquema de informes de observaciones de fenómenos aeroespaciales no identificados, un proyecto para facilitar la recopilación de informes UAP de astrónomos aficionados y profesionales, advirtió que existe la necesidad de estudios científicos rigurosos sobre los ovnis. De igual manera, hizo hincapié en la importancia de reunir evidencia confiable, “algo que la ciencia no podría ignorar tan fácilmente”, expresó. “Nadie sabe dónde y cuándo puede aparecer potencialmente un UAP, de ahí la dificultad de la investigación científica en este dominio”, concluyó.