El general John Raymond, comandante de la recientemente creada Fuerza Espacial de EE.UU., ha declarado durante una entrevista a ‘Time’ que dos satélites rusos, el Cosmos 2542 y el Cosmos 2543, están espiando a un equipo espacial de EE.UU. valorado en miles de millones de dólares.

El satélite estadounidense en cuestión es el USA 245, también conocido como ‘KH-11’, que está tomando imágenes de alta calidad de instalaciones militares secretas de los adversarios de EE.UU., indicó la revista. “Observamos este comportamiento como inusual y preocupante”, declaró Raymond, añadiendo que las acciones del satélite tienen “el potencial para crear una situación peligrosa en el espacio”. En ese contexto, precisó que las autoridades estadounidenses expresaron a Moscú su preocupación al respecto, a través de canales diplomáticos.

No solo Raymond se pronunció de esta manera. El comandante supremo aliado de la OTAN para la transformación, el general francés Andre Lanata, precisó la semana pasada que hasta el momento “el espacio se consideró por todos como un lugar seguro”, pero la situación ha cambiado. En el contexto de estas declaraciones, el representante adjunto del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal rusa, Alexéi Chepa, afirmó a ‘RBC’ que EE.UU. califica las acciones de los satélites rusos de una amenaza para recibir una mayor financiación para sus programas militares y espaciales.

Los medios prestaron atención a la actividad de los satélites rusos después de que Michael Thompson, que monitorea las trayectorias de satélites, señalara a finales de enero en su cuenta de Twitter que el Cosmos 2542 “ha sincronizado recientemente su órbita con la del USA 245”. Thompson hizo hincapié en que el satélite ruso siempre se encontraba a una distancia de entre 150 y 300 kilómetros del aparato estadounidense.