La manzanilla, también conocida como camomila, es una hierba originaria de Europa ampliamente utilizada por su gran número de propiedades.

Crece de forma silvestre en terrenos cultivados, lugares herbosos, prados y tierras de pastoreo. La manzanilla se reproduce bien en suelos pisados, arenosos o alcalinos. Prefiere climas templados y soleados con calor estival, aunque soporta bien las heladas, la sequía y la escasez de nutrientes.

La manzanilla, que es una hierba muy aromática, se toma normalmente en infusión, aunque también es un componente importante en la elaboración de infinidad de medicinas y productos cosméticos. Las infusiones de manzanilla están indicadas para corregir trastornos digestivos, hepáticos y biliares, divulga ‘Foto Nostra’.

De acuerdo con ‘Túa Saúde’ los principales beneficios del té de manzanilla son: diminuir la hiperactividad; calmante y relajante; alivia el estrés; auxilia en el tratamiento de la ansiedad; ayuda en el tratamiento de problemas en el estómago, a controlar la mala digestión y tratar las úlceras en el estómago; ayuda a aliviar los mareos; alivia los cólicos menstruales; ayuda en el tratamiento de heridas e inflamaciones; calma y remueve las impurezas de la piel.