Uno de los alimentos más consumidos por deportistas y personas que desean bajar de peso, sin duda son las habas.

Se cree que el centro de origen de esta planta se ubica en Asia Menor y el Norte de África, y actualmente se ha extendido a todo el mundo, incluyendo México.

No hay evidencias de su cultivo por parte de los indígenas americanos en épocas precolombinas, lo que señala que esta leguminosa ha estado presente en nuestro continente por lo menos desde hace 500 años.

En la actualidad se produce en 17 entidades, en lo que corresponde a la región denominada “Valles Altos”, que abarca los estados de Puebla, México, Tlaxcala, Veracruz, Michoacán, Oaxaca y Chiapas.

Es una planta que requiere de poca humedad, relativamente tolerante a bajas temperaturas y poco exigente al tipo de suelo, asegura la revista ‘El Poder del Consumidor’.

En cuanto a las vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico o B9 (imprescindible durante el embarazo y lactancia), o B1 (también para el embarazo y lactancia, periodos de estrés y depresión).

Son ricas en proteína vegetal de excelente calidad biológica, también poseen hidratos de carbono que nos dan energía, fibra que nos ayuda a regular el tránsito intestinal y su contenido en grasas es casi nulo, por lo que resultan ser un alimento excelente y muy saludable para las personas que estén haciendo dieta para adelgazar o que vigilen el peso.

Gracias a su contenido en proteínas las habas resultan ser un excelente alimento durante la etapa de crecimiento y para las personas que realizan tareas con gran desgaste muscular, como los deportistas.

En cuanto a las vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico o B9 (imprescindible durante el embarazo y lactancia), o B1 (también para el embarazo y lactancia, periodos de estrés y depresión).

Las habas son especialmente beneficiosas para mejorar los casos de anemia, colesterol, hipertensión, dietas de adelgazamiento, y en general para mantener una buena salud.

Las habas tienen índice glucémico bajo, siendo muy recomendables a las personas con diabetes o que quieras cuidar los niveles de azúcar en sangre.

Su aporte en potasio hace que estas legumbres sean especialmente beneficiosas para las personas con hipertensión, mala circulación sanguínea o que padezcan de retención de líquidos.

Con el fósforo que nos aportan las habas nos ayuda a mantener un cerebro sano, también proporciona una mayor resistencia física, así como una piel, dientes y huesos fuertes.

Gracias a la fibra de las habas mejoramos el tránsito intestinal, evitamos estreñimiento y colabora para prevenir la diabetes y el cáncer de colon

Al igual que otras legumbres, las habas son una fuente sana y completa de proteína vegetal combinada con cereales. Las habas frescas, que tienen un color verde pálido o blanco cremoso, están en su mejor momento a finales de la primavera y a principios del verano. Sus vainas deben estar crujientes y de un color verde brillante; las manchas de color café indican descomposición. Las habas tiernas, no más gruesas que un dedo, son las más ricas y pueden cocinarse y comerse con todo y vaina. Las habas maduras, que tienen vainas hasta de 30 centímetros de largo, deben desvainarse antes de cocinarlas.

La cocción de sus flores poseen efecto depurativo, diurético y antirreumático, informa ‘Ecoagricultor’.