Los humanos han dañado uno de los mejores recursos para detectar vida extraterrestre inteligente, aseguró el investigador del Instituto para la Búsqueda de Inteligencias Extraterrestres SETI, Dan Werthimer, informó The Sun. El uso excesivo de ondas de radio podría dificultar la capacidad de los investigadores para escuchar a los extraterrestres que nos envían transmisiones, afirman los informes.

SETI es el acrónimo general de la “búsqueda de inteligencia extraterrestre”. Una de las formas más efectivas de buscar signos de vida provenientes del espacio profundo es monitorear las ondas de radio. “La mensajería por luz tiene una ventaja fundamental sobre la radio porque, en principio, puede transmitir muchos más bits por segundo, generalmente medio millón de veces más”, escribieron los investigadores de SETI en un  comunicado oficial. Pero las altas exigencias de la Internet globalizada han obstaculizado la investigación.

“La Tierra se está contaminando cada vez más”, aseguró Werthimer. “Con algunas bandas de radio, ya es imposible hacer el trabajo del SETI porque están tan llenas de transmisores de televisión, WiFi y bandas de teléfonos celulares”. Los técnicos están luchando para eliminar el ruido ya quee el desorden auditivo ha distorsionado los datos. Werthimer y sus colegas escribieron un artículo que detalla los resultados inexactos de SETI que desencadenaron el frenesí de los medios: los falsos positivos fueron causados por la interferencia. Las tecnologías inalámbricas podrían poner en riesgo una de nuestras herramientas de monitoreo espacial más eficientes.

La difusión de las tecnologías inalámbricas no disminuirá: en 2016, la Asamblea General de la ONU declaró que el acceso a Internet es un derecho humano y las empresas espaciales privadas están trabajando para transmitir Internet desde satélites, lo que ya inició con el enjambre de la empresa Starlink de Elon Musk. Además, la NASA recientemente anunció que está trabajando en su propia red de satélites. Los ingenieros del SETI han desarrollar algunas técnicas de aprendizaje automático para limitar el impacto de la interferencia en su investigación.

“Agregar cientos de satélites más que producen la misma interferencia es realmente molesto, pero se pueden desarrollar sistemas para eliminar eso”, indicó Bruce Betts, científico en jefe de The Planetary Society, pero sus propuestas podrían no aceptarse por las empresas y agencias espaciales, lo que dificultará sustancialmente la búsqueda de señales artificiales, producidas por civilizaciones extraterrestres.