Un informe titulado ‘Evaluación Nacional del Clima’ y publicado en Estados Unidos ha concluido que las evidencias de que el calentamiento global es producto de la acción humana son más fuertes que nunca. Esa conclusión contradice las afirmaciones al respecto de la Administración Trump, que minimizan la contribución del hombre en el cambio climático, informa ‘AP’.

El presidente de EE.UU, Donald Trump, ha manifestado públicamente su opinión acerca del tema: “Creo que hay un cambio en el tiempo. No soy un gran creyente en la contribución del hombre al cambio climático”, dijo en una entrevista en marzo de 2016. El mandatario también aseguró, en su cuenta personal de Twitter, que el cambio climático es un engaño de China con la intención de conseguir una ventaja económica sobre EE.UU.

 

Como consecuencia de su actitud negacionista, el pasado julio EE.UU. se retiró del Acuerdo de París, en cuyo marco se había comprometido a a reducir en un 26-28 % sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2025.

A pesar de los temores de algunos científicos y ambientalistas, David Fahey, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica,aseguró que no hubo interferencia política ni censura para la elaboración del citado informe.

Los científicos calcularon que, desde 1950 hasta hoy, la contribución del ser humano al calentamiento global oscila entre el 92 % y el 123 %. La mención de este último porcentaje, mayor que la totalidad, se explica porque la actividad humana contrarresta el efecto de algunos fenómenos naturales -como los volcanes y el ciclo orbital- que de hecho enfrían la Tierra, pero que a la vez se ven perjudicados por los efectos de los gases invernadero, puntualizó la coautora del estudio, Katharine Hayhoe, de la Universidad Texas Tech.

El estudio cita las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, la quema de carbón, el petróleo y el gas natural como las principales causas del calentamiento global.

Por primera vez, los científicos destacaron una docena de “puntos de inflexión” en cuanto a los posibles peligros que podrían desatarse a causa del calentamiento. Hayhoe se refirió a ellos como algo que “me quita el sueño”.

Esos puntos incluyen la desaceleración del gigantesco ‘sistema de circulación termohalina’ o calórico del Océano Atlántico, que podría distorsionar drásticamente el clima en todo el mundo; así como la gran disminución de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida, lo que aumentaría el nivel del mar y provocaría una liberación masiva de metano y dióxido de carbono como consecuencia del derretimiento de la capa de hielo permanente o permafrost, dando lugar a un calentamiento muy rápido y significativo.

Los océanos del mundo están bajo una ‘triple amenaza’: “El agua se está volviendo más caliente, más ácida y con inferiores niveles de oxígeno”, afirmó Hayhoe.