Un grupo de antropólogos, historiadores y científicos envió una carta al presidente de Perú, Martín Vizcarra, publicada en la plataforma ‘Change-org’ para manifestar su descontento por la construcción de un aeropuerto a menos de 30 kilómetros de las ruinas del Machu Picchu, uno de los sitios turísticos más visitados del mundo.

El aeropuerto, cuyos trabajos de nivelación del suelo ya arrancaron, se construirá en Chinchero, un municipio situado en el Valle Sagrado de los Incas.

En la carta, que se puede encontrar en una plataforma de recogida de firmas, señalan que el lugar donde se encuentra Chinchero “es un área única por su riqueza natural, un hábitat fantástico que revela, con solo mirarlo, la sofisticación de la cultura inca”.

Añaden que “tanto la meseta de Chinchero como los valles circundantes están poblados de andenes y canales y están surcados por líneas rituales diseñadas por los incas –geómetras insuperables– que dividían y organizaban a las comunidades de todo el Cusco”.

Por ello, consideran que “construir un aeropuerto en Chinchero tendrá inevitablemente efectos nefastos sobre todo el entorno por el ruido, el aumento del tráfico y la urbanización informal y descontrolada”.

Advierten que la obra “producirá el desabastecimiento de agua potable en la ciudad del Cusco, entre otras”.

Además —dice el texto— diversos especialistas han determinado que habría problemas técnicos para un futuro aeropuerto, entre ellos, “la altura de la zona, que afecta las operaciones aéreas”.

El aeropuerto, según los planes presentados por el Gobierno peruano, abarcará una extensión de 40.000 metros cuadrados, tendrá varias pistas de aterrizaje y 11 puertas de embarque. Su funcionamiento se prevé para 2023.

El objetivo es aumentar las visitas al Machu Picchu, debido a que el aeropuerto más cercano es el de Cusco, que solo tiene una pista y no pueden aterrizar aviones grandes.