La NASA anunció el pasado 3 de septiembre que es posible fabricar cemento en el espacio, un avance clave para los planes de establecer al ser humano en la Luna o en Marte. Para lograrlo, mezclaron silicato tricálcico y agua.

El experimento fue realizado por astronautas de la Estación Espacial Internacional y formó parte del proyecto de Investigación de Solidificación de Cemento en Microgravedad (MICS, por su sigla en inglés).

 

 

“En las misiones a la Luna y Marte, los humanos y los equipos deberán protegerse de las temperaturas extremas y la radiación y la única forma de hacerlo es mediante la construcción de infraestructuras en esos entornos extraterrestres”, explicó Aleksandra Radlinska, investigadora principal del proyecto y docente de ingeniería civil en la Universidad Estatal de Pensilvania.

En ese sentido, señaló que la intención es que esas construcciones sean realizadas con un “material similar al concreto”, ya que es “muy resistente” y ofrece una mayor protección que “muchos materiales”, reportó el portal ‘Space.com’. Otra ventaja es que el cemento podría ser elaborado con materiales de los distintos cuerpos celestes, como polvo lunar, lo que evitaría el envío de distintos elementos desde la Tierra, reduciendo así los costos.