Un equipo de científicos de la Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas (Estados Unidos) creó un método para destruir células cancerosas gracias a que elaboró un láser que escanea la sangre de un paciente sin extraer muestras y detecta las células tumorales que se difunden por los vasos sanguíneos.

Este sistema consiguió detectar las células en 27 de 28 personas con cáncer, según indica un estudio publicado en ‘Science Translational Medicine’. “Esa tecnología tiene el potencial de inhibir el progreso de metástasis”, subraya Vladímir Zharov, director del ‘Centro de Nanomedicina de la Universidad de Arkansas’ y uno de los autores de la investigación.

La función de ese láser es calentar las células cancerosas —que absorben más calor que las sanas— hasta que se destruyen. Según este estudio, ese haz de luz puede escanear un litro de sangre por hora, con lo cual resulta más rápido que otros dispositivos.

Es la primera vez que este método no invasivo que puede minimizar el proceso del desarrollo de metástasis se probó en personas y logró destruir el 96 % de las células tumorales de un paciente.