Un equipo internacional de científicos ha elaborado un nuevo método de detección óptica del cáncer a través del uso de nanopartículas de silicio, explicó el pasado lunes a ‘RIA’ uno de los autores principales del estudio, Andréi Kabashin, de la ‘Universidad Nacional de Investigaciones Nucleares de MIFI (Rusia)’.

Las partículas de un tamaño de 20 hasta 100 nanometros son tan insignificantes que se mueven sin obstáculos dentro del flujo de sangre del organismo del paciente y se acumulan en los vasos sanguíneos de los tumores. No obstante, la visualización de estas acumulaciones supone un desafío, ya que el silicio —degradable y perfecto desde el punto de vista de seguridad— no es fluorescente.

Para resolver el problema, los investigadores desarrollaron un método único para la detección de esas pequeñas partículas. Y dada su alta resolución óptica, puede aprovecharse para crear modelos en 3D de las acumulaciones de las citadas partículas. Ello permite avanzar en el desarrollo de nuevas técnicas no invasivas para el tratamiento del cáncer.

“Los efectos observados permiten replantear la visión del problema de la bioimagen en uno de los nanomateriales más prometedores”, aseguró Kabashin.