Un pueblo de Países Bajos presentó una demanda este viernes contra Twitter para exigir que elimine todos los mensajes relacionados con una supuesta red satánica de pedófilos que presuntamente estuvieron activos décadas atrás en la localidad, reportó RT.

El municipio de Bodegraven-Reeuwijk, con unos 35.000 habitantes, ha sido el foco de teorías de conspiración en las redes sociales desde 2020, cuando tres hombres comenzaron a difundir historias sin fundamento sobre el abuso y asesinato de niños que, según afirmaron, ocurrió en la ciudad en los años 80, recogen medios locales.

Las historias han causado mucha inquietud en lugar, provocando que decenas de personas acudan en masa al cementerio local para depositar flores y escribir mensajes en las tumbas de niños muertos aparentemente al azar, que afirmaban que fueron víctimas del círculo satánico. En julio de 2021, un tribunal ordenó eliminar de inmediato todos los tuits, amenazas y otro contenido en línea relacionado con la historia y dictaminó que los tres instigadores debían dejar de difundir la teoría de la conspiración.

Sin embargo, las historias sobre el pueblo de Bodegraven aún circulan en las redes sociales, mientras otros continúan haciéndose eco de las afirmaciones, lo que ha llevado a las autoridades a abordar el asunto con el portal de ‘microblogging’. “Aún no se ha logrado la limpieza de Twitter”, señaló el abogado del municipio, Cees van de Sanden. “Si los teóricos de la conspiración no eliminan sus mensajes, entonces las plataformas involucradas deben actuar”, dijo el viernes ante el tribunal, citado por el periódico De Volkskrant.

Por su parte, Twitter cree que el municipio está exigiendo una violación demasiado grande de la libertad de expresión. “Twitter realmente no entiende por qué está aquí”, manifestó el abogado de la compañía en la corte. Según él, la empresa ha hecho todo lo posible para borrar las historias de pedofilia de los conspiradores. “Se las eliminó de inmediato”, destacó. Sin embargo, exigir que el propio Twitter verifique todas las publicaciones antes de que se publiquen considera que es ir demasiado lejos, asegurando que sería una “obligación excesiva”.

Además, afirma que Twitter cuenta con las capacidades suficientes para desarrollar un algoritmo para filtrar los tuits sobre la teoría de la conspiración. Los tres hombres detrás de la historia de Bodegraven están en la cárcel, condenados en otros casos por incitación y amenazas de muerte a varias personas, incluido el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, y el exministro de salud Hugo de Jonge.