Un grupo internacional de científicos se encuentra trabajando en la elaboración del más grande y detallado mapa del universo en tres dimensiones, el cual permitirá a los astrónomos comprender el papel de la energía oscura en el origen y evolución del universo, informó la institución responsable de la investigación en un comunicado de prensa el día jueves, reportó RT. El proyecto es dirigido por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley del Departamento de Energía de EE.UU., y tendrá una duración de cinco años, al término de los cuales se espera completar el mapa con la información de 35 millones de galaxias, misma que ayudará a diversas investigaciones en el campo de la cosmología y astrofísica.

Carlos Frenk, científico de la Universidad de Durham (Reino Unido), explicó al medio ‘Daily Mail’ que, pesar de estar en la primera etapa, los científicos ya están abriendo nuevos caminos, y agrega que “esto nos ayudará a buscar pistas sobre la naturaleza de la energía oscura, pero además aprenderemos más sobre la materia oscura y el papel que desempeña en la forma en que se forman las galaxias como la Vía Láctea y cómo evoluciona en el universo”. En siete meses se han clasificado más de 7,5 millones de galaxias con la ayuda del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI, por sus siglas en inglés), un dispositivo cuya construcción comenzó en 2015 y está conformado por más de 5.000 telescopios automatizados, cada uno de los cuales puede obtener imágenes de una nueva galaxia cada 20 minutos, además de agregar un millón de estas cada mes.

DESI ya está abriendo nuevos caminos al producir este mapa del universo, que es el más detallado que jamás hayamos visto, confirmó el científico Carlos Frenk. El DESI está instalado en el Observatorio de Nacional Kitt Peak en Arizona, y tiene la capacidad de estudiar más galaxias que otros equipos de observación astronómica en el mundo, ya que emplea un sistema de fibra óptica de última generación que divide la luz en bandas de color de los cuerpos celeste que se encuentran en el espacio, tales como galaxias y estrellas, con una precisión de 10 micrones.

“Diez micras es diminuto” comentó el científico Klaus Honscheid de la Universidad Estatal de Ohio, quien es el responsable de la instrumentación del proyecto. Añadió que es menos que el grosor de un cabello humano. Los colores indican cuál es la composición química de un cuerpo celeste, así como la información referente a la distancia a la que se encuentran y la velocidad a la que viajan. “DESI es realmente genial porque detecta objetos muchos más tenues y rojos” que los descubiertos anteriormente, dijo Victoria Fawcett, estudiante de doctorado en la Universidad de Durham.

El aparato puede especificar cuándo la luz de cada galaxia se ha desplazado al extremo del color rojo del espectro electromagnético visible debido a la expansión del universo durante los miles de millones de años que la luz viajó antes de llegar al planeta Tierra, permitiendo al dispositivo analizar la profundidad del cielo, además de conocer a qué distancia se encuentra una galaxia, por lo que al final se podrá elaborar el mapa tridimensional. DESI ha clasificado desde noviembre de 2021 los desplazamientos al color rojo de 2,5 millones de galaxias.