Un equipo internacional de paleontólogos desenterró del patio trasero de una casa en Monte Agudo, en la ciudad de Pombal (Portugal), los restos de lo que podría ser el dinosaurio más grande encontrado hasta la fecha en Europa, informó este lunes la Universidad de Lisboa. Los fósiles ahora excavados, encontrados fortuitamente por el propietario del terreno en 2017, mientras realizaba trabajos de construcción, podrían pertenecer a un saurópodo braquiosáurido, especie que vivió durante el Jurásico superior, hace aproximadamente 160 millones de años, según detalla la institución.

El grupo de los braquiosáuridos, explican los expertos, está compuesto por especies de gran tamaño que vivieron desde el Jurásico superior hasta el Cretácico inferior, hace entre 160 y 100 millones de años, y se caracterizan por sus extremidades delanteras muy desarrolladas y sus largos cuellos. Durante las excavaciones, realizadas del 1 al 10 de agosto pasado, los investigadores recuperaron un importante conjunto de elementos del esqueleto axial, que incluye vértebras y costillas. El análisis de estos elementos sugiere que el enorme animal media unos 12 metros de altura y 25 de largo, un tamaño nunca antes visto en un dinosaurio hallado en el Viejo Continente.

Según detallan los paleontólogos, otra peculiaridad del hallazgo es el estado de conservación de los restos, que incluso mantienen la posición anatómica original que habrían tenido en el animal en vida, algo no muy frecuente en los fósiles excavados de yacimientos del Jurásico superior luso. “La excavación en la localidad paleontológica de Monte Agudo confirma que la región de Pombal cuenta con un importante registro fósil de vertebrados del Jurásico superior, que en las últimas décadas ha proporcionado el descubrimiento de abundantes materiales muy significativos para el conocimiento de las faunas continentales que habitaban la península Ibérica hace unos 145 millones de años”, explicó Elisabete Malafaia, miembro del equipo de investigadores.