Un equipo internacional de científicos, que ha estado trabajando en un proyecto con el uso del Telescopio Espacial Hubble, ha descubierto accidentalmente una pequeña galaxia tenue que podría considerarse un ‘fósil viviente’ del universo primitivo.

El objetivo de los científicos era determinar la edad del cúmulo globular NGC 6752, ubicado en la Vía Láctea, a unos 13.500 años luz de la Tierra. Para ello, los investigadores analizaron la población de enanas blancas del NGC 6752.

Al estudiar los datos, inesperadamente notaron un grupo compacto de estrellas. “Después de un análisis exhaustivo de su brillo y temperatura, quedó claro que estas luminarias no pertenecen al grupo del NGC 6752, sino que se hallan a varios millones de años luz más allá”, explicaron los científicos en un articulo publicado este enero en la revista ‘Monthly Notices’.

La galaxia recién descubierta —Bedin 1— es muy pequeña. Su diámetro es de solo 3.000 años luz (en comparación, el de la Vía Láctea se calcula entre 100 y 120.000 años luz). Así que Bedin 1 fue clasificada como una ‘galaxia esferoidal enana’, que, además de sus dimensiones diminutas, se caracteriza por la ausencia de polvo galáctico y procesos de formación de estrellas.

Y otro dato muy importante: Bedin 1 es muy antigua. Usando métodos fotométricos, los científicos determinaron el bajo contenido de metales en esta galaxia, lo que puede significar que allí hay muchas estrellas antiguas. Según los autores del estudio, la edad aproximada de esta pequeña galaxia es de unos 13.000 millones de años. Si se añade a esta cifra otros 0,800 millones de años se tendrá la edad del universo.

Teniendo en cuenta todas estas características, Bedin 1 puede considerarse como el equivalente astronómico de un “fósil viviente” de la era del universo primitivo, aseguran los científicos.

Además, Bedin 1 está extremadamente aislada. Normalmente, las galaxias esferoidales enanas están ubicadas adyacentes a galaxias o cúmulos más grandes (por ejemplo, de las 36 galaxias detectadas de este tipo, 22 de ellas son satélites de nuestra Vía Láctea). No obstante, Bedin 1 es diferente: la galaxia NGC 6744 es la más cercana a ella y se encuentra a unos 2 millones de años luz de distancia, mientras que la distancia entre Bedin 1 y nuestra Vía Láctea es de unos 30 millones de años luz.