Un equipo de científicos ha encontrado un fragmento de una cuerda de 50.000 años de antigüedad en una cueva que habría sido ocupada por los neandertales en el yacimiento Abri du Maras, en el sur de Francia. Los resultados del estudio se publicaron recientemente en ‘Scientific Reports’.

El descubrimiento aporta pruebas sobre las habilidades cognitivas de los neandertales. “La comprensión y el uso de fibras retorcidas implica el uso de tecnología compleja de múltiples componentes, así como una comprensión matemática de pares, conjuntos y números”, afirmaron los investigadores en su artículo. Al parecer, las fibras provenían de la corteza interna de un árbol que no florece, probablemente una conífera. Según los expertos, la especie extinta que habitó durante el Pleistoceno pudo aplicar su inteligencia para torcer y agrupar las fibras en un hilo.

“La idea de que los neandertales eran cognitivamente inferiores a los humanos modernos se está volviendo cada vez más insostenible”, señalan los autores tras indicar que ya se han encontrado otro tipo de evidencias al respecto como muestras de arte y la fabricación de cuentas de concha. El pequeño fragmento tiene tres capas y mide aproximadamente 6,2 milímetros de largo y 0,5 milímetros de ancho. Además, fue encontrado adherido a una herramienta de piedra de 60 milímetros.

Debido a las condiciones del hallazgo, los científicos creen que la cuerda pudo ser un mango para la herramienta a la que estaba conectado. Sin embargo, también consideran que pudo ser parte de una red o una bolsa para sostener instrumentos. El fragmento es el más antiguo hallado hasta la fecha. Anteriormente, los segmentos de cuerdas más antiguos tenían alrededor de 19.000 años y fueron descubiertos en la localidad de Ohalo II en Israel.