Investigadores de la Universidad de Kentucky (EE.UU.) afirman que han encontrado un método que podría ser utilizado para descifrar los pergaminos que fueron carbonizados por el abrasador calor de las cenizas y el gas, provenientes de la erupción del Vesubio que destruyó las antiguas ciudades de Pompeya y Herculano en el año 79 d. C.

Los especialistas emplearán un nuevo método conjunto con inteligencia artificial y rayos-X, revelando pequeñas diferencias (por ejemplo, cambios en la estructura de las fibras de papiro) entre las áreas donde se encuentran la tinta y el papel vacío.

Actualmente, el sistema se está comprobando con muestras de texto visibles a simple vista. El estudio de los pergaminos comenzará en los próximos meses. El profesor de la Universidad de Kentucky, Brent Seales, quien diriga la investigación subraya: “Aunque se puede ver que en cada fibra de pergamino hay escrituras, para poder abrirlo requeriría que sea realmente flexible, y ya no lo es”. Este nuevo sistema permitirá que no haya que desenrollar a los papiros.

“Esperamos perfeccionar esta tecnología para que podamos repetirla en los 900 pergaminos que quedan [sin desenrollar]”, dice Seales citado por ‘The Guardian’.

Los investigadores están entusiasmados por el contenido de los pergaminos. Una de sus hipótesis es que contengan ​​filosofía griega epicureísta. Otra posibilidad que barajan los científicos es que los pergaminos puedan contener textos latinos y no descartan que pueda tratarse de obras perdidas, como poemas de Safo de Mitilene o un tratado de Marco Antonio.

A lo largo de los años, los expertos intentaron desenrollar aproximadamente la mitad de los pergaminos a través de varios métodos, aunque algunos fueron destruidos. Los especialistas afirman que desenrollar y exponer la escritura al aire resulta en la decoloración de la tinta. Los restos de la biblioteca de las ciudades de Pompeya y Herculano fueron descubiertos en 1752 durante las excavaciones de la antigua ciudad romana de Herculano, que, al igual que Pompeya, fue destruida durante la actividad volcánica.