La sonda espacial china Tianwen-1 ha revelado que una cuenca marciana, de la que se pensaba que confirmaría la teoría de la antigua existencia de un océano en el planeta rojo, tiene un subsuelo superficial seco y de múltiples capas, informa la agencia Xinhua.

Un estudio publicado este lunes en la revista Nature ofrece pistas importantes para comprender mejor la evolución geológica y los cambios ambientales y climáticos en Marte, pero no aporta pruebas directas de la presencia de agua líquida, al menos no dentro de la profundidad alcanzada por el róver Zhurong, que opera en la cuenca de Utopia Planitia.

“Aunque no se encontraron pruebas directas de la existencia de agua líquida dentro del rango de profundidad de detección del radar, no podemos descartar la presencia de hielo salino en la subsuperficie de la zona”, afirmaron los investigadores de la Academia China de Ciencias.

Basado en los datos recogidos por Zhurong a lo largo de un recorrido de 1.171 metros en 113 días marcianos, durante los cuales escaneó hasta unos 80 metros por debajo de la superficie, el estudio ha demostrado que el subsuelo de la cuenca tiene varias capas. La primera es de regolito marciano, y la segunda y la tercera están formadas por bloques rocosos cuyo tamaño aumenta con la profundidad.

Anteriormente, los científicos de la Administración Espacial Nacional de China encontraron “una importante relación entre la formación de relieves y la actividad del agua” en Utopia Planitia. Además, se descubrió que el suelo del área tenía varias características asociadas con la actividad del agua, lo que demuestra su presencia en la zona hace 1.000 millones de años.