Los astrónomos han sido testigos de un nuevo y extraño sistema meteorológico que azotó la atmósfera de Saturno, y que provocó un frenesí de ciclones más grandes de lo normal, incluido uno que se prolongó por 214 días.

Las tormentas azotaron la región del polo norte del planeta el año pasado, detectándose grandes parches de nubes brillantes cuatro veces entre marzo y octubre, pero la investigación sobre este extraordinario evento solo ahora se ha publicado en ‘Nature Astronomy’. Estos ciclones resaltan por tener más del doble de diámetro, requerir una cantidad de energía más de diez veces mayor y prolongarse por mucho más tiempo que las tormentas más comunes en Saturno, al tiempo que son significativamente más pequeñas y unas cien veces menos potentes que las gigantescas tormentas periódicas que se registran en el planeta.

 

 

Esos ciclones, conocidos como las grandes manchas blancas de Saturno, se producen aproximadamente una vez al año en Saturno (el equivalente a unos 29 años terrestres) y se han visto solo siete veces desde 1876. Sin embargo, no corresponden al patrón de las recién descubiertas tormentas.

“Este es un nuevo tipo de tormenta que nos está diciendo algo sobre los desconocidos mecanismos de formación” de estos ciclones, indicó Enrique García-Melendo, astrónomo de la Universidad Politécnica de Cataluña y uno de los principales autores del estudio, para ‘Astronomy.com’. Linda Spilker, científica del proyecto Cassini que no formó parte del estudio, cree que este nuevo fenómeno “agrega una pieza importante al rompecabezas gigante” que es la atmósfera de Saturno. “Al aprender más sobre [las tormentas de Saturno], quizás también podamos entender más sobre el clima en nuestro propio planeta”, añadió.