Develan misterio de Pinturas Rupestres

Develan misterio de Pinturas Rupestres

Un grupo de arqueólogos presume haber resuelto un enigma del arte rupestre del Paleolítico Superior que el mundo científico afronta desde mediados del siglo XX. Las manos con falanges faltantes de algunos dedos, que aparecen en varias cuevas de España y Francia, pudo deberse a un rito que fomentaría los lazos interpersonales.

Los investigadores de la Universidad Simon Fraser (Canadá) llegaron a esta conclusión al comparar los dibujos disponibles con más de un centenar de casos de amputación deliberada de dedos o sus segmentos en sociedades primitivas de África, Asia, América y Oceanía, descritos detalladamente por los etnógrafos. Tomaron en consideración también el hallazgo de dos pequeños huesos dactilares en una cueva de Polonia, donde no había otros huesos humanos de la época.

En los ensayos anteriores sobre las imágenes de dedos incompletos, sostiene el artículo que el equipo publicó a finales de noviembre en el ‘Journal of Paleolithic Archaeology’, “se ha argumentado que representan señales manuales o un sistema de conteo producido con manos intactas, pero hay razones para creer que en realidad fueron producidas por individuos cuyos dedos habían sido amputados”.

La suposición sobre la posible amputación no es nada nueva, pero durante décadas le faltaban argumentos y explicaciones oportunas, admiten los autores. Citan las conjeturas de que los humanos primitivos practicaban esta clase de operaciones a causa de alguna enfermedad ósea o tras el congelamiento, pero ambas se enfrentan con la incidencia de las manos incompletas en las cuevas.

El artículo descarta asimismo las tres prácticas posibles en que la amputación se realizara a cadáveres: ofrenda religiosa, trofeo y talismán. La presencia sobre las paredes de uno de los sitios, Grotte de Gargas (sur de Francia), de las manos incompletas de medio centenar de hombres, mujeres y niños permite descartar igualmente el matrimonio.

Gran parte de las imágenes de arte rupestre paleolítico representa las manos que carecen de varias falanges, destacan los investigadores. Admiten dos posibles motivos de la amputación: el luto por los muertos y el sacrificio. A su juicio, todo apunta a una práctica traumática deliberada a la que los individuos se sometían en grupos y a que las cuevas les servían como santuarios o incluso templos.

El rito podía promover la cooperación dentro de un grupo y también fomentar la hostilidad hacia los miembros de otros, algo que se sabe por los variados ejemplos etnográficos. Las personas primitivas participaban en dichos actos de vida social independientemente de la edad y género y buscaban inmortalizar su asistencia por medio del arte.

Por su parte, los arqueólogos de la ‘Universidad de Durham’ (Reino Unido) creen que la mutilación deliberada de esta clase sería equivalente al suicidio y no valdría la pena cometerla por las eventuales ventajas en las relaciones interpersonales. Sugieren que los dedos se doblaban o se pintaban como una forma de comunicación simbólica.

2018-12-03T10:16:20+00:00