Además de ser sumamente refrescante y quitar la sed, los beneficios de tomar agua de coco son abundantes y provechosos para diversas áreas de nuestra salud, informa ‘Sin Embargo’.

El agua de coco contiene una gran cantidad de minerales, como potasio, magnesio, cobre, hierro; vitaminas, como el ácido fólico y del complejo B que ayudan a mantener nuestra salud, también vitamina C que ayuda a limpiar el cuerpo de bacterias y fortalece el sistema inmunológico.

Aunque es líquido, contiene una cantidad considerable de fibra (2.6 gramos en 240 ml) estimulando el tránsito intestinal y con ello previniendo el estreñimiento y eliminando sustancias fermentadas de los intestinos que causan severos problemas de salud.

A diferencia de la pulpa del coco, el agua de coco es muy baja en grasas.

El agua de coco 100 por ciento natural contiene más electrolitos que las bebidas deportivas y son precisamente éstos los que optimizan el nivel de hidratación en el organismo.

Al ser un excelente hidratante se obtienen diversos beneficios, como una mejor digestión, eliminación eficiente de toxinas y adecuado funcionamiento del riñón.

Su alto contenido de potasio y otros electrolitos promueve una adecuada presión arterial, contribuyendo a prevenir enfermedades del corazón.

El contenido en enzimas bioactivas ayuda a la absorción de nutrimentos, previniendo enfermedades de la vesícula y mejorando los procesos digestivos. También ayuda a prevenir infecciones por bacterias, virus y hongos; promueve la regularidad intestinal y la función saludable de la tiroides.

El agua de coco contiene citoquinina que promueve la regeneración celular, contribuyendo a evitar el envejecimiento de la piel y el pelo. Para quienes sufren de acné y problemas de caspa, el agua de esta fruta ayuda a combatir y prevenir estos problemas, ya que facilita la eliminación de grasa en la piel.