El costo que tiene enviar misiones espaciales ha llevado a los científicos a buscar alguna alternativa y en el Instituto de Tecnología de Georgia (EE.UU.), podrían haber encontrado una solución. El primer paso se dio a través de la manipulación térmica de las estructuras creadas con impresoras 3D, con lo que se consigue una nueva y definitiva forma, publicó el portal Tech Crunch.

Para ello, se recurrió al principio conocido como ‘tensegridad’, un sistema que permite unir estructuras ligeras, fuertes y plegables con cables, con base en el equilibrio de tensión entre sus componentes. Este sistema ha sido utilizado en puentes colgantes o estadios de fútbol, y también podría permitir el traslado de estructuras desarmadas que se construirían con cierta facilidad una vez que estén en el espacio.

 

 

“Las estructuras de tensegridad son extremadamente ligeras y al mismo tiempo muy fuertes”, explicó el profesor Glaucio Paulino, quien insistió en que el material utilizado es “flexible”.

Sin embargo, y pese a estos avances, Paulino espera que pase un largo tiempo hasta que la ciencia de los materiales pueda desarrollarse con un grado de fiabilidad.

Además de la posibilidad de avanzar en la conquista del espacio, este tipo de manipulación de productos de impresoras 3D también sería beneficioso para la biomedicina. Por ejemplo, gracias a ‘stents’ (endoprótesis vascular) personalizados y otros dispositivos que puedan reaccionar ante el calor corporal y expandirse para adaptarse a la perfección a cada individuo.