Puede haber un océano ártico debajo de la corteza congelada de Europa donde el agua salada está proporcionando oxígeno, lo que podría ayudar a sustentar la biología extraterrestre, informó un grupo de expertos. En su modelo, el oxígeno viaja en agua salada debajo de los “terrenos del caos” de la luna, regiones compuestas por terrenos agrietados y con crestas, así como bloques de hielo que cubren una cuarta parte del globo frío. Esta noción ha sido rechazada por muchos, pero los autores la pusieron a prueba.

El transporte no solo es factible, sino que la proporción de oxígeno entregado a los océanos de Europa podría estar a la par con la abundancia de oxígeno que ya se encuentra en los mares de la Tierra. El descubrimiento de agua y oxígeno en Europa, así como de compuestos que pueden funcionar como nutrición, la ha convertido en una candidata principal para la búsqueda de vida extraterrestre. El agua y el oxígeno son creados por la luz solar y las partículas energéticas de Júpiter que impactan en la cara congelada del satélite. Sin embargo, la corteza de hielo de la luna, que se cree que tiene aproximadamente 15 millas de profundidad, actúa como un límite entre la mezcla.

Se plantea la hipótesis de que surgen terrenos caóticos justo por encima de los lugares donde la capa de hielo de Europa se derrite parcialmente, lo que da como resultado salmuera, que puede interactuar con el oxígeno en la superficie. Después de que se formó el paisaje caótico, los científicos desarrollaron un modelo de computadora para representar lo que sucede en la salmuera. Como una “ola de porosidad”, la salmuera se drena al ensanchar temporalmente los espacios en el hielo, lo que permite que la salmuera viaje antes de cerrarse nuevamente.

La evidencia disponible sugiere que la concentración de oxígeno en el agua de Europa puede variar en una magnitud de 10.000 durante el curso de la existencia del planeta. Según las estimaciones más optimistas, las concentraciones de oxígeno en los océanos de Europa son comparables a las que se encuentran en los mares de la Tierra, lo que genera esperanzas de que el agua enterrada pueda albergar biología como resultado de la presencia de oxígeno, reportó ‘Optic FLux’.