La ‘Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés)’ está estudiando la edición de genes, con el fin de beneficiar al personal del Ejército estadounidense, según el ‘Departamento de Defensa’. De momento, DARPA ha invertido 65 millones de dólares en la investigación.

La edición de genes consiste en cambiar el ADN de un organismo, modificando o eliminando el material genético en ubicaciones particulares dentro del genoma. Según el director de DARPA, Steven H. Walker, la agencia pretende proteger a sus soldados frente a las enfermedades y ataques químicos y biológicos modificando sus genéticas de forma tal que puedan resistir a estas amenazas. “¿Realmente se puede proteger a un soldado en el campo de batalla de las armas químicas y biológicas controlando su genoma, haciendo que el mismo produzca proteínas que lo protejan automáticamente de adentro hacia afuera?”, preguntó Walker.

Darius Shahtahmasebi, analista legal y político de Nueva Zelanda, afirmó en un artículo de opinión para ‘RT’ que teme que este nuevo avance científico pueda suponer una amenaza si algo sale mal o si se utiliza para otros propósitos.

Según Walker, estas tecnologías se pueden usar “para el mal”, pero afortunadamente DARPA trata “de usarlas para el bien, para proteger a nuestros guerreros”. Shahtahmasebi comentó sarcásticamente dicha afirmación: “Si hay algo por lo que las agencias del Gobierno de EE.UU. asociadas con el Pentágono son conocidas, es por usar la tecnología siniestramente peligrosa para el bien”, aseveró.

Según el Boletín de Científicos Atómicos, las potenciales formas en que el uso de la tecnología de edición de genes podría salir mal son abundantes y estima que DARPA también quiere descubrir cómo revertir el proceso en caso de que ocurran consecuencias imprevistas. Shahtahmasebi recuerda el peligroso experimento de alteración de dos embriones producidos por un donante con VIH que fueron implantados en una mujer sana. Al mismo tiempo, existen ejemplos que parecen proporcionar a los científicos cierta esperanza de que las células madre editadas puedan curar el VIH o el cáncer.

Shahtahmasebi agrega que una de las principales causas del actual experimento es el propósito de Washington de sobrepasar a sus actuales rivales, en base a una afirmación expresada por Walker. “Creo que la mejor manera de competir con nuestros adversarios es ganar esas carreras tecnológicas para el siglo XXI”, había afirmado el director de DARPA, de acuerdo con ‘Washington Examinar’.

“Mi preocupación inmediata radica en el hecho de que el Ejército de EE.UU. pueda tener muy pronto un Ejército de supersoldados cuya estructura genética les permita resistir todo tipo de guerra biológica y química; sin mencionar un Ejército de robots asesinos, y un enorme suministro de armas nucleares avanzadas combinadas con una doctrina nuclear de ‘disparar primero y hacer preguntas después”, señaló Shahtahmasebi. El analista concluye que “tiene que haber un punto en el que enfoquemos nuestra energía y recursos no en cómo prepararnos para una guerra importante, sino en cómo evitarla a toda costa”.