Un meteoro de gran tamaño iluminó en forma de bola los cielos del oeste de Alaska de fuego y activó varios sensores instalados para detectar la actividad volcánica, informó el ‘Servicio Geológico de EE.UU.’ (USGS, por sus siglas en inglés).

Residentes locales reportaron el pasado 15 de octubre sobre el paso de un meteoro en varias zonas del estado estadounidense. Un testigo lo describió como una “enorme bola de luz en el cielo”, mientras que otro lo comparó a “fuegos artificiales” cuando se partió en cuatro. Se cree que el objeto explotó en algún lugar sobre el este de la localidad de Kaltag, detallaron en un comunicado los expertos de la ‘Unión Geofísica Estadounidense’. Durante el paso del objeto, seis alarmas de sensores que monitorean la actividad volcánica en la península de Kenai se activaron. Estos sistemas están diseñados para analizar los cambios en la presión del aire y detectar sonidos de baja frecuencia durante las erupciones volcánicas.

Los especialistas del USGS señalaron que el evento también activó las alarmas del monte Spurr, un gran volcán de la zona que entró en erupción por última vez en 1992. Sin embargo, dado que otros sistemas de monitoreo también se activaron, los especialistas rápidamente descartaron que hubiera una erupción en el volcán, recoge ‘Newsweek’.

Científicos del Observatorio de Volcanes de Alaska del USGS trabajaron con investigadores del Instituto Geofísico de Fairbanks de la Universidad de Alaska para investigar la causa y que determinaron que el infrasonido, además de servir para detectar la actividad volcánica y explosiones, también es una buena herramienta para medir la trayectoria de rocas espaciales que entran en la atmósfera de nuestro planeta. “Normalmente no trabajo con meteoros, pero a menudo son muy buenas fuentes de infrasonidos para ayudar a comprender mejor el rendimiento de nuestras redes, y creo que proporcionan información valiosa sobre los meteoros y los propios bólidos”, comentó el científico David Fee.