Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussttes, recientemente han presentado el plan científico de un conjunto de misiones de bajo coste, financiadas con recursos privados para buscar signos de vida extraterrestre en la atmósfera del planeta Venus. 

La primera de las misiones se lanzará tan pronto como en el año 2023, administrada y financiada por la empresa Rocket Lab. El cohete Electron de la compañía enviará una sonda de 22 kilos a bordo de su nave espacial Photon para el viaje de cinco meses y 61 millones de kilómetros rumbo al planeta más cercano a la Tierra y realizará un recorrido de tres minutos a través de las nubes venusianas, recolectando datos que podrían confirmar la existencia de vida.

Utilizando un instrumento láser especialmente diseñado para la misión, la sonda tendrá como objetivo detectar signos de que se está produciendo una química compleja dentro de las gotas que encuentra en su breve descenso a la neblina. La fluorescencia o las impurezas detectadas en las gotas podrían indicar que algo más interesante que el ácido sulfúrico podría estar flotando allí, y confirmar que la atmósfera de Venus es habitable, informó el diario ‘Milenio’