Un equipo de científicos rusos del centro de virología y biotecnología Véktor (desarrollador de la vacuna EpiVacCorona contra el covid-19) y la ‘Universidad Federal del Noreste’ ha iniciado una investigación sobre antiguos virus extintos, llamados paleovirus, utilizando muestras de animales recuperados de permafrost derretido. A través de un comunicado, la universidad informó que el estudio de los tejidos blandos de las especies prehistóricas permitirá evaluar la diversidad de microorganismos, cuyo ADN y ARN podrían conservarse en los restos arqueológicos. Además, los expertos también están tratando de encontrar vestigios de virus prehistóricos con el fin de estudiar la evolución de los agentes infecciosos.

“Se forma un agujero en el objeto y se seleccionan los tejidos blandos. Tras colocarlos en un tubo de ensayo para su transporte, se procede con métodos biológicos moleculares estándar, aislamiento de ácidos nucleicos totales y secuenciación del genoma completo, mediante la cual los científicos pueden obtener datos sobre toda la biodiversidad de microorganismos en la muestra”, según explicó la investigadora del centro Olesya Ojlopkova, al detallar el proceso. La experta agregó que “si los ácidos nucleicos no se destruyen, podemos obtener datos sobre su composición y establecer cómo cambiaron o cómo fue el desarrollo evolutivo. Podremos obtener tendencias significativas que determinan la situación actual y la oportunidad de establecer el potencial epidemiológico de los agentes infecciosos existentes”.

Los primeros tejidos usados para el estudio pertenecen a un caballo prehistórico de 4.450 años de antigüedad, descubierto en 2009 en la República de Sajá. En este caso, los científicos lograron descifrar el genoma nuclear completo y conocer la historia del origen del caballo moderno de Yakutia. En el marco de la investigación, los especialistas también planean utilizar tejidos de mamuts, perros prehistóricos, alces y varios roedores, encontrados en los últimos diez años.