Un estudio publicado este lunes en la revista ‘Nature Astronomy’ propone una nueva teoría para explicar el origen de Oumuamua, el primer asteroide detectado que no proviene del Sistema Solar, y descarta toda posibilidad de que tenga un origen alienígena.

Dirigido por Yun Zhang, de los Observatorios Astronómicos Nacionales de la Academia de Ciencias de China, y Douglas NC Lin, de la Universidad de California (EE.UU.), el estudio sugiere que el Oumuamua —conocido por su peculiar forma alargada— es parte de un exoplaneta del tamaño de la Tierra, que orbitaba muy cerca de su estrella y fue destruido por las fuerzas de marea solar.

En su investigación, los científicos utilizaron simulaciones por computadora para mostrar cómo se pueden formar objetos como el Oumuamua bajo la influencia de esas fuerzas de marea, similares a las de los océanos en la Tierra. “Mostramos que los objetos interestelares similares al Oumuamua pueden producirse a través de una extensa fragmentación de las mareas, durante los encuentros cercanos de sus cuerpos primigenios con sus estrellas anfitrionas, y luego ser expulsados al espacio interestelar”, explicó Lin.

El descubrimiento del 1I/Oumuamua, en octubre de 2017, llevó a algunos científicos a preguntarse si se trataba de una sonda alienígena, debido a su forma de aguja o cigarro —algo extraño, puesto que la mayoría de los cometas son redondos— y a su comportamiento.