El sistema existente del mantenimiento y almacenamiento del arsenal nuclear de EE.UU. hunde sus raíces en la Guerra Fría. Más de medio siglo después de su creación, el sistema de transporte de armas nucleares experimenta una serie de problemas evidentes, según ha revelado una investigación del periódico ‘Los Angeles Times’.

Actualmente Washington dispone de 4.018 ojivas nucleares, según las cifras que cita el diario estadounidense. Cerca de 450 se encuentran en silos subterráneos en Wyoming, Colorado, Montana, Nebraska y Dakota del Norte. Hay casi un millar de ojivas en submarinos estacionados en bases de Washington y Georgia.

Además, cientos de bombas están asignadas a la flota de bombarderos estratégicos de EE.UU. en Luisiana, Dakota del Norte y Misuri. Existe un almacén de reserva, a su vez, en búnkeres situados cerca de la sede de la Oficina de Transporte Seguro (OST, por sus siglas en inglés), perteneciente al Departamento de Energía, en la Base de la Fuerza Aérea de Kirtland en Nuevo México.

La OST es la agencia responsable del traslado seguro de las armas nucleares. Cada cabeza nuclear “es una máquina física compleja que consta de más de 6.000 piezas”, por lo que requiere inspecciones, pruebas regulares y mantenimiento de rutina.

La agencia cuenta con 370 empleados, pero no todos de ellos están satisfechos con sus condiciones laborales y el nivel de salarios. Un experto de logística afirma que la OST es “un ejemplo clásico de un sistema anticuado e ineficiente de una cadena de suministro que fue creada en un momento de emergencia nacional”.

Al mismo tiempo, el problema que puede resultar más grave de la ineficacia del traslado de numerosas partes de las armas es “la vulnerabilidad inherente del transporte de bombas nucleares en las carreteras”. El peligro no consiste en un posible accidente de tránsito, sino en un robo potencial, especialmente en la era de la propagación del terrorismo.

El siguiente video publicado en YouTube, cuya veracidad no pudo ser comprobada, muestra un accidente durante el desplazamiento de un convoy que transportaba componentes nucleares.