Restos fosilizados de algas verdes de aproximadamente mil millones de años de antigüedad han sido descubiertos por un equipo internacional de paleontólogos. Se trata de la evidencia más antigua de estos antecesores de las miles de especies de plantas que hoy día habitan nuestro planeta.

El hallazgo se produjo en la formación geológica de Nanfen, situada al sur de la ciudad de Benxi en la provincia china de Liaoning. Se trata de diminutas marcas de apenas unos milímetros de largo detectadas en los sedimentos rocosos del lugar.

Las delicadas formas de sus tallos, estudiadas bajo microscopio, atestiguan que los restos descubiertos —que han sido bautizados ‘Proterocladus antiquus’— representan organismos multicelulares provistos de ramificaciones e incluso de sistemas de raíces, características presentes en las algas modernas. Los científicos creen que las primeras viridiplantae, las plantas verdes, aparecieron sobre la faz de la Tierra entre 2.500 y 635 millones de años atrás. Pero establecer un periodo de tiempo más preciso siempre ha sido una tarea particularmente difícil a raíz de la escasez de fósiles vegetales.

Hasta el momento, las algas verdes fosilizadas más antiguas de las que se tenía conocimiento —pertenecientes también a la especie Proterocladus— databan de hace 800 millones de años. “Nuestro estudio muestra que las algas marinas verdes evolucionaron a más tardar hace 1.000 millones de años, llevando hacia atrás el récord de algas marinas verdes en aproximadamente 200 millones de años”, explicó Shuhai Xiao, investigador del Instituto Politécnico y ‘Universidad Estatal de Virginia’ (EE.UU) y uno de los autores principales del estudio.