Científicos han descubierto materiales superconductores presentes de forma natural en objetos extraterrestres. Concretamente, los detectaron incrustados en dos meteoritos de distinta procedencia sometidos a una serie de pruebas de laboratorio.

Según reportan los investigadores en un artículo publicado esta semana en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (EE.UU.), la importancia de su hallazgo va más allá de la ciencia de los materiales. “Las partículas superconductoras en ambientes fríos —sostienen— podrían afectar la formación planetaria, la forma y el origen de los campos magnéticos, los efectos dinámicos, el movimiento de las partículas cargadas y otros procesos”. El equipo científico estudió fragmentos de un total de 15 meteoritos y el efecto valioso y muy buscado en distintos materiales disponibles en la Tierra estuvo presente solo en dos. El primero es un meteorito ferroso llamado Mundrabilla, hallado en Australia hace más de un siglo, en 1911, y uno de los más grandes jamás encontrados. El otro, más pedregoso y encontrado en la Antártida hace 25 años, no tiene un nombre propio y es designado por el código GRA 95205.

Los estudiosos recurrieron a la espectroscopía de microondas modulada por campo magnético y detectaron rastros de superconductividad por falta de resistencia eléctrica en las muestras observadas. El fenómeno es extremadamente raro en nuestro planeta, y es el que garantiza al material una conductividad extraordinaria. La intensidad de la propiedad buscada variaba en función de las temperaturas, algo que se observa igualmente en los superconductores terrestres, incluidos los artificiales. “Estas mediciones y análisis identificaron fases probables [de superconductividad] en las aleaciones de plomo, indio y estaño”, detallo el físico James Wampler, el primer autor del estudio, cuyas palabras recoge un comunicado del ‘Laboratorio Nacional de Brookhaven’ (Nueva York).

Estos metales estaban presentes de forma compuesta en ambos meteoritos, pero no en todo su volumen. Los investigadores tuvieron que seleccionar y aislar de las muestras más grandes los granos que contenían más fracción superconductora. No obstante, los autores estiman que si la propiedad en cuestión fue identificada en dos meteoritos muy diferentes, es muy probable que exista en otros fragmentos de cuerpo celeste. Asimismo, señalan que la presencia de múltiples granos y cuerpos sin resistencia eléctrica en el espacio podría tener implicaciones en la estructura de los objetos estelares.