Un equipo de arqueólogos ha encontrado los restos de un esqueleto humano que aparentemente fue sacrificado como parte de un antiguo ritual en China. Los restos fueron hallados junto a una gran cantidad de tumbas en la ciudad de Jiyuan, en la provincia de Henan, informa ‘Xinhua’.

Los expertos sugieren que el hombre fue decapitado mientras miraba hacia el norte y estaba arrodillado con las manos cruzadas frente a él. Las osamentas fueron descubiertas en un pozo de sacrificios de los años 1600 a. C. – 1046 a. C, la época final de la dinastía Shang. Desde 2010, los especialistas a cargo de la investigación han excavado aproximadamente 6.000 de los 300.000 metros cuadrados que abarca el sitio arqueológico. De momento, se han descubierto casas, pozos, caminos y otras reliquias que incluyen instrumentos de cerámica, piedra, hueso, mejillón y jade.

Según el jefe del proyecto de excavación, Liang Fawei, los restos están bien conservados y se halló un ‘hueso del oráculo’, característico de los entierros de aquella época, con la inscripción del personaje ‘Kan’, utilizado para describir los sacrificios de personas o ganado en pozos. Asimismo, este jeroglífico está vinculado al método de entierro en una posición vertical. Los ‘huesos oraculares’ son restos óseos de un animal o caparazones de tortuga con inscripciones primitivas de caracteres chinos. Los adivinos utilizaban estos elementos para hacer profecías y consultar a espíritus ancestrales.