Arqueólogos italianos que han estado explorando un antiguo santuario ubicado cerca de manantiales geotérmicos en la comuna italiana de San Casciano dei Bagni, una pequeña aldea toscana en la provincia de Siena, han desenterrado más de 3.000 monedas, así como ofrendas sacrificiales de bronce con la forma de diversas partes del cuerpo humano, como orejas, piernas, útero y pene. En la época romana, mucha gente esperaba librarse de sus dolencias mediante esos tributos a los dioses, según la agencia italiana ANSA.

San Casciano dei Bagni es conocida por sus manantiales geotérmicos, que comenzaron a ser utilizados desde tiempos de los etruscos. Antes del reciente hallazgo, los arqueólogos –que han estado trabajando allí durante tres años– ya habían descubierto un gran estanque, objetos votivos, altares dedicados a los dioses, un impresionante bajorrelieve con la imagen de un gran toro y un espléndido ‘putto’ –motivo ornamental de una figura de niño, normalmente desnudo y alado– en bronce, una obra maestra del período helenístico.

Pero la verdadera sorpresa anunciada por el arqueólogo Jacopo Tabolli llegó en las últimas semanas con el descubrimiento de termas romanas al aire libre, así como de un santuario de varios niveles construido durante el mandato del emperador Augusto y asentado en el lugar de otro aún más antiguo que data de la época etrusca. Tabolli señaló que quizás el más importante de los nuevos hallazgos es un sorprendente útero de bronce, elaborado en los años que van del final de la República Romana al comienzo del Imperio.