Las excavaciones de un mausoleo anglosajón encontrado en 2003 en la ciudad de Southend-on-Sea, en el este de Inglaterra –en las vecindades de un supermercado Aldi del barrio de Prittlewell–, mostraron que se trata de una tumba perfectamente preservada que corresponde a un señor de finales del siglo VI, informa un comunicado de ‘Museo de Arqueología de Londres (MOLA, por sus siglas en inglés)’ divulgado este viernes.

Inicialmente, la sepultura tenía la forma de una cámara cubierta por un túmulo. Según los cálculos, su construcción tuvo un costo equivalente a 113 días/persona.

El sepulcro abunda en artefactos raros y preciosos que arrojan luz sobre los llamados años oscuros de la historia británica y europea en general.

Entre otras piezas de oro, los investigadores encontraron dos cruces que estaban puestas sobre los ojos del difunto. Esto es sorprendente, dado que el entierro fue hecho antes de la llegada de san Agustín de Canterbury y la conversión de las islas británicas, cita The Guardian a Sue Hirst, una los arqueólogos del MOLA. Apunta esto a la penetración de la nueva religión dentro de la élite anglosajona por sus lazos de parentesco con la nobleza franca.

Monedas acuñadas en el reino de Merovingios, una jarra producida en el este del Mediterráneo y una cuchara bizantina indican que en aquella época oscura los gobernantes de esas tribus, consideradas bárbaras, mantenían vínculos con otras regiones de Europa.

Pero el hallazgo más importante es una lira anglosajona de la época, instrumento ‘perdido’ hace mucho tiempo y del cual solo se tenían referencias. Es la primera vez que los arqueólogos encuentran una de ellas, detalla el MOLA.

Según informa el comunicado, los objetos presentes en el entierro, calificado por la directora del MOLA, Sophie Jackson, como el “equivalente británico a la tumba de Tutankamón”, van a ser presentados en el Museo Central de Southend-on-Sea desde el 11 de mayo, divulga ‘The Guardian’.