Un equipo de científicos del Reino Unido y Estonia identificó el ADN de ‘Yersinia pestis’, patógeno causante de la peste, en los restos de varias personas enterradas individualmente entre 1349 y 1561 en cuatro cementerios de Cambridge, según un estudio publicado este sábado en la revista ‘European Journal of Archaeology’.

El hallazgo evidencia que no todas las víctimas de la peste negra, pandemia que se cobró entre el 40 y el 60% de la población de Europa, fueron enterradas en fosas comunes. “Estos entierros individuales muestran que incluso durante los brotes de peste se enterraba a personas de forma individual con considerable cuidado y atención”, resalta el autor principal, Craig Cessford, en un comunicado de la ‘Universidad de Cambridge’.

Además de entierros individuales, se identificaron también tumbas colectivas de las víctimas de la pandemia. En particular, el patógeno fue identificado en los restos de personas enterradas en una gran trinchera, en el recinto de la iglesia de San Bene’t. Sin embargo, no representan la mayor parte del saldo de la peste. “Este patrón representa un avance importante en el conocimiento arqueológico, cambiando el enfoque de unos pocos descubrimientos excepcionales de entierros masivos a lo que era una práctica normal en la mayoría de los contextos medievales”, señalan los científicos.