En las profundidades de un pozo próximo a Zibo (Shandong, China) se ha encontrado una versión en miniatura de los guerreros de terracota cuya antigüedad ronda los 2.100 años, según ha publicado la revista Chinese Cultural Relics e informa ‘Live Science’.

Este descubrimiento incluye alrededor de 300 guerreros que miden entre 22 y 31 centímetros y vehículos cuidadosamente arreglados, así como estatuillas de caballería, infantería, músicos y atalayas. Los investigadores creen que esas piezas fueron elaboradas aproximadamente un siglo después de la construcción de las esculturas a tamaño natural que se encuentran junto a la tumba de Qin Shi Huang, el primer emperador de China.

“La forma y la escala del pozo sugieren que el hallazgo acompaña a un gran lugar de entierro”, han señalado estos arqueólogos, debido a que la disposición de elementos en forma cuadrada estaba reservada para los funerales de personajes importantes, como monarcas o príncipes.

Con este antecedente, esos especialistas estiman que las piezas posiblemente pretendían proteger la tumba del príncipe Liu Hong, hijo del emperador Wu, quien habría muerto en el año 110 a.C. Sin embargo, no hay manera de explorar la estancia funeraria principal porque la tumba podría haber sido destruida hace décadas, cuando se removieron grandes cantidades de tierra para ampliar el ferrocarril.