Un equipo internacional de investigadores ha encontrado nueva evidencia que sugiere que la serie de cinco ‘misteriosas’ huellas fósiles descubiertas en 1976 en Laetoli (Tanzania) por Mary Leakey, reconocida antropóloga británica, fueron probablemente dejadas por un homínido bípedo desconocido hace unos 3,7 millones de años, y no por un oso u otro tipo de animal, como expusieron algunos científicos, reportó RT. Según señala la ‘Universidad de Dartmouth’ (EE.UU.), los fósiles en cuestión fueron localizados en el yacimiento Laetoli A, cercano al G, en el que en 1978 Leaky descubrió un conjunto de pisadas asociadas al ‘Australopithecus afarensis’, consideradas como la “prueba inequívoca más antigua de la marcha erguida en el linaje humano”.

A pesar de que los fósiles fueron descubiertos en un área y en el mismo estrato en el que se han hallado otros restos de homínidos primitivos, debido a la secuencia de las marcas, su tamaño y la forma irregular que presentan, los investigadores sospecharon fueron dejadas por un oso joven que caminaba erguido sobre sus patas traseras, por lo que no fueron de interés para la antropóloga británica. Considerando el área y el estrato en el que fueron encontradas, se sospecha que las pisadas pudieron haber sido hechas por ‘Australopithecus afarensis’ jóvenes; sin embargo, esta hipótesis se ve debilitada por las diferencias morfológicas entre los restos excavados del yacimiento A con los recuperados del G y S, abriendo la posibilidad de que pertenezcan a otra especie, por lo que es necesario continuar con las investigaciones para determinar con exactitud a qué clase de homínido corresponden.

“Gracias a este estudio, ahora tenemos pruebas concluyentes a partir de las huellas del yacimiento A de que hubo diferentes especies de homínidos que caminaban de forma bípeda en este paisaje, pero de forma diferente con pies distintos”, comentó Jeremy DeSilva, coautor del artículo publicado este miércoles en ‘Nature’, en el que se detallan los resultados de la investigación.