Saad Bhamla, profesor adjunto del Instituto de Tecnología de Georgia (Estados Unidos), estima que la especie unicelular ‘Spirostomum ambiguum’ es candidata a ser la más rápida de la Tierra.

Ese diminuto organismo protozoario habita lagos y estanques y se desplaza con la ayuda de pequeños cilios, pero destaca porque se contrae de manera extremadamente rápida en momentos de sobresalto.

 

 

De hecho, puede acortar su cuerpo en más del 60 % en pocos milisegundos sin disponer de músculos ni sufrir daños internos.

“Cuanto más pequeños son, más rápido se mueven: hasta 200 metros por segundo al cuadrado, algo fuera de serie”, asegura Bhamla.