En una aldea de Indonesia, dirigentes y autoridades locales han recurrido a un singular método para tratar de mantener a la población dentro de sus hogares durante la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, informa ‘Reuters’.

Se trata de Kepuh, una aldea en la isla de Java, donde un elenco de ‘fantasmas’ patrulla las calles con la esperanza de que la superstición ayude a promover el distanciamiento social a medida que se propaga el coronavirus. Para ese efecto, voluntarios se pintan el rostro con polvo blanco y se cubren con mantas. “Queríamos ser diferentes y crear un efecto disuasorio porque los ‘pocong’ (fantasmas) son espeluznantes y aterradores”, afirmó el representante de un grupo juvenil, que coordinó con la Policía la inusual iniciativa. En el folclore indonesio, los ‘pocong’ representan las almas atrapadas de los muertos en nuestro mundo.

Pero cuando a inicios de abril se lanzó ese programa ‘sobrenatural’, su efecto fue contrario al esperado. En lugar de ahuyentar a las personas, estas salían de sus hogares para echar un vistazo a los ‘fantasmas’. Desde entonces, los organizadores cambiaron de táctica, lanzando patrullas sorpresa. Según Reuters, esa estrategia ahora está teniendo un resultado positivo en dicha aldea, porque ante la aparición ‘fantasmal’ la gente huye de los espacios públicos y busca resguardo en sus hogares.

El Gobierno de Indonesia se ha resistido a implementar una cuarentena a nivel nacional para frenar la propagación del nuevo coronavirus. De momento, el país tiene la tasa más alta de muertes por covid-19 en Asia después de China, con 399 decesos, mientras que la cifra de contagios confirmados ya supera los 4.557, de acuerdo con la Universidad ‘Jhons Hopkins’.