La evolución humana no se detiene y en los últimos siglos nuestro cuerpo ha sufrido varios cambios que permiten afirmar que estamos experimentando una ‘microevolución’ , recoge ‘Independent’ con referencia a la doctora en anatomía Teghan Lucas, de la Universidad Flinders de Adelaida (Australia).

En particular, cada vez más niños nacen sin muelas del juicio, un fenómeno que se debe a que las caras de los humanos son cada vez más cortas, lo que a su vez es resultado de una dieta basada en alimentos procesados, opina la investigadora.

“Esto está sucediendo con el tiempo, ya que hemos aprendido a utilizar más el fuego y a procesar los alimentos. Mucha gente está naciendo sin muelas del juicio”, indica Lucas, que forma parte de un grupo de médicos que examina la evolución reciente de los humanos. Pero los recientes cambios evolutivos no se limitan a la forma de la cara. En un estudio publicado en el último número de la revista Journal of Anatomy, el equipo muestra que en poco más de un siglo se ha triplicado la incidencia de la llamada arteria mediana, una arteria ocasional del antebrazo, que se forma en el útero y generalmente desaparece durante el período de gestación.

Aparte de los cambios mencionados, en los últimos 200-300 años ha aumentado también el número de personas con huesos adicionales en manos y piernas, además de conexiones anormales de huesos en los pies. “Los cambios en las presiones de selección natural que actúan sobre estas características anatómicas específicas podrían haber causado estos procesos microevolutivos”, suponen los autores del estudio.