Han pasado 33 años desde uno de los mayores avistamientos de ovnis sin resolver de la historia. Todo comenzó en noviembre de 1989 cuando varios ciudadanos belgas y policías avistaron ovnis en el cielo sobre la pequeña ciudad de Eupen, cerca de la frontera con Alemania, relata el portal ‘Daily Star’.

Los oficiales Heinrich Nicoll y Euber Von Montige estaban patrullando cuando vieron un campo cerca de la carretera que estaba iluminado como un campo de fútbol. Pero cuando se detuvieron al costado del camino, descubrieron más de lo que esperaban. Afirmaron haber visto una enorme plataforma triangular y grandes faros, con una luz naranja intermitente cuando llamaron al despacho, quienes no les creyeron. Sin embargo, el despachador Albert Creutz registró el objeto inusual en su registro mientras los oficiales procedieron a seguir el objeto durante más de treinta minutos.

Pero pronto comenzó a elevarse hacia el cielo con otro objeto y desapareció. Sospechaban que podría haber sido un avión militar estadounidense, ya que otros once oficiales y más de 100 ciudadanos afirmaron haberlo visto también. Sin embargo, esta teoría se derrumbó más tarde cuando los encuentros siguieron ocurriendo. Los incidentes alcanzaron su punto máximo en la noche del 30 al 31 de marzo de 1990 cuando se encontró otro objeto en el radar y se enviaron F-16 de la Fuerza Aérea Belga para investigar.

Sin embargo, los pilotos no pudieron rastrearlo y no se hicieron informes públicos esa noche. Pero en las dos semanas posteriores al encuentro, 143 personas presentaron informes afirmando que lo vieron. Hasta el día de hoy, nadie ha sido capaz de explicar todos los avistamientos que provocaron la ola de ovnis en Bélgica, pero más tarde surgieron algunas imágenes de los supuestos objetos.