El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, no sólo ha afectado a todo el planeta, sino ahora también, está afectando a otros mundos. Ya que uno de los proyectos más importantes de investigación internacional para sondear la superficie de Marte, que lleva alrededor de 20 años en desarrollo, se suspendió indefinidamente después de que la Agencia Espacial Europea, ESA por sus siglas en inglés, cancelara su asociación con Rusia, como parte de las múltiples sanciones occidentales, al gigante euroasiático. 

“Esto hace que sea práctica y políticamente imposible lanzar la siguiente misión ExoMars en el mes de septiembre”, aseguró el director general de la ESA, Josef Aschbacher. La nave ExoMars debía despegar del  puerto espacial Cosmodromo  en Baikonur, Kazajistán. Para junio del próximo año, unos 264 días después , el rover que incluiría la misión, se desplegaría en la superficie del planeta rojo, utilizando un  módulo de aterrizaje desarrollado por la agencia espacial rusa Roscosmos.

Uno de los principales objetivos del rover, era buscar signos de vida en la superficie y debajo de ella. Su equipo ahora evaluaría opciones, incluida la reanudación de la cooperación con la NASA que disminuyó en 2012, lo que llevó a la ESA a lograr a un acuerdo con los rusos meses después. Dado que la Agencia Espacial Europea, tendrá que presentar una nueva propuesta de presupuesto, Aschbacher indicó que era demasiado pronto para estimar los costos. Sin embargo, el programa ahora desechado ha gastado más de $1.100 millones de dólares, sólo por la parte europea.

A pesar que el Rover Perseverance de la NASA, también se encuentra buscando rastros biológicos en Marte, el vehículo de ExoMars es más adecuado para buscar signos de organismos extraterrestres donde es más probable que se encuentren: bajo tierra. El rover Rosalind Franklin, llamado así por la científica británica que realizó una investigación histórica sobre los componentes básicos de la vida, está equipado con un taladro que puede extraer tierra y rocas desde dos metros de profundidad, lo suficientemente lejos como para protegerse de los dañinos rayos cósmicos que bombardean la superficie marciana.

“Es importante enfatizar que nadie más ha construido una máquina analítica de búsqueda de vida capaz de rastrear a nivel molecular la posibilidad de vida pasada”, declaró David Parker, director de exploración humana y robótica de la ESA. El funcionario también afirmó que había literalmente cientos de científicos e ingenieros en toda Europa, Estados Unidos y Rusia que trabajaron incansablemente para superar los desafíos y desarrollar una nave espacial lista para su lanzamiento en septiembre.

“No puedo disimular de ninguna manera, por supuesto, la decepción de las personas involucradas en este proyecto durante tantos años. Realmente ha sido una decisión agonizante”. “Marte tiene cuatro mil quinientos millones de años, así que supongo que tenemos que esperar unos años más para que revele todos sus secretos y tal vez responda a esta pregunta fundamental: ¿Hubo alguna vez vida en Marte?”, concluyó Parker, de acuerdo con ‘Fortune’.